Una náusea que se repite hasta el vómito
En uno de los cursos de Ciencias Políticas que tomé, cuando estudiaba mi bachillerato en Ciencias Sociales, el profesor que ofrecía la clase- un políticólogo muy importante de aquellos tiempos, y obviamente, independentista- solía decir que todos los gobernadores o candidatos a serlo en PR tenían que tener- valga la redundancia- el aval del "State Department" norteamericano. Y añadía que, por extensión, todos ellos tenían
que juramentar y serle fiel a las agencias de inteligencia yanquis. Ante esa afirmación del catedrático e investigador mencionado yo, que era entonces un chaval de 20 años, me asombré sobremanera y comencé a cuestionarme los procesos electorales en el país, como unos amañados o dirigidos "desde arriba", desde Washington. Algunos 10 años después yo mismo, en mis investigaciones, descubriría el origen de los comentarios de aquel querido profesor, en la historia del Partido Nacionalista de Puerto Rico y el fraude del que fue objeto en las elecciones de 1932. Luego de dicho fraude electoral, según lo expuso Albizu, el patriota jamás participaría con su Partido en las elecciones coloniales y continuamente denunciaba estas como un gran engaño y un fiasco a la verdadera democracia. Decía Albizu que las elecciones en PR las decidían en Washington el poder político de turno en contubernio con las grandes corporaciones ausentistas que monopolizaban la agricultura, el comercio y la poca manufactura que había en el país. Es decir, para
Albizu, el proceso electoral en PR no es otra cosa que un simulacro de democracia y siempre ganará el candidato del que simpatice e impulse el poder metropolitano. El origen, según Corretjer, fue el mismo Barbosa, quien sirvió de agente de la banca de Baltimore en PR y de alzacolas de los yanquis en el Partido Unión Republicana.
Y eso ha sido así, desde Muñoz Marín hasta esta parte. Muñoz, a quien nadie le quita su inteligencia privilegiada y de su gran capacidad de estratega político, era hijo del primer millonario que construyeron los yanquis en PR y era además el político más poderoso, cuando aquellos invadieron en el 1898. Mientras Albizu mantenía su discurso revolucionario y de guerra armado contra los yanquis, Muñoz se interesó más en ganarse su confianza y de las mayorías del pueblo, para impulsar un proyecto político que poco o nada tenía que ver con el albizuista. Obviamente, quien tuvo todo el apoyo de los yanquis fue Muñoz, al punto que colaboró para encarcelar a Albizu y al liderato de su partido. Fue precisamente durante la ausencia de Albizu del escenario político de PR- casi toda la década del 40- que Muñoz la aprovecha y se posiciona como el político más carismático y convincente de nuestra historia para las grandes masas puertorriqueñas. Claro, con la ayuda, el respaldo y los tentáculos económicos de las grandes corporaciones yanquis en PR y del poder político metropolitano.
Y la historia moderna de nuestro país le ha dado la razón a Albizu en cuanto a su teoría del simulacro
de nuestro proceso electoral. Pues después del fracaso de las intentonas nacionalistas del 50 y el 54, lo demás lo corrobora. Hoy se sospecha, por no pocos estudiosos de estos procesos, que el desarrollo
de toda la gestión para fundar el PIP en el 1948, se dio precisamente durante el exilio carcelario de Albizu. Y esto ha sido interpretado por dichos estudiosos como el exitoso intento del poder estadounidense para domesticar y atraer a su juego a las fuerzas independentistas y nacionalistas que estaban nucleadas en el PPD y PNPR , respectivamente. Recuérdese que, aunque el principal gestor de dicha fundación fue Gilberto Concepción de Gracia,quien a su vez fue el director de la defensa legal de Albizu, este nunca se afilia al PNPR sino que aprovecha la ausencia de Albizu para fundar el PIP. Aún así el PIP, nunca se ha apartado de la prédica nacionlista en términos teóricos, aunquesí en términos prácticos. Quizás por lo primero es que jamás conseguirá el poder por la vía electoral.
Lo anterior lo señalo como una introducción necesaria a una pregunta que me hace una periodista del medio impreso acerca de las posiblidadees que veo en la postulación- o su posibilidad - de ciertos candidatos en el mercado electoral borincano 2012.
Hoy el escenario, si se tiene en cuenta todo lo dicho, no me resulta tan complejo. "El cuento es muy sencillo",
como decía el maestro Benedetti.
De entrada descarto a cuatro candidatos por razones distintas pero parecidas para las elecciones del 2012. En primer lugar, en cuanto a Fortuño, me parece que su reformita contributiva tiene más de lo que plantea
en su nación , Obama, que lo que dicta su ideología de republicano-fundamentalista. Es decir, pienso que todas las encuestas que ha hecho el PNP dicen que Fortuño pierde con cualquiera del PPD y por eso él ya perdió el interés en la política de este, su paisito, y busca volar alto en la idem de su nación continental. Además por mucho menos que lo que ha hecho Fortuño el pueblo votó en contra de Anibal. (Este pueblo se ha caracterizado, después de los gobiernos de Muñoz, por votar en contra del incumbente, más que a favor de alguien). Y lo que acaba de hacer con dicha reforma es abrirle el camino al candidato que él quiere, su íntimo amigo, Pierluisi, quién además tendrá el aval del gobierno de Obama y de las corporaciones yanquis, si es que el mulato revalida allá en la patria de los dos principales dirigentes del PNP.
En segundo lugar, aunque desde ayer aparece Acevedo Vilá haciendo cucas monas al capital de las corporaciones yanquis, por el 4% que le impondrá la reformita contributiva de Fortuño, ya su partido lo descartó hace tiempo. La mayoría de los alcaldes populares no lo quieren como candidato al poder más importante y eso ya es mucho decir. Y parece que él no tiene el valor suficiente ni para fundar un nuevo partido ni para unirse a esa nueva agrupación que le debe el nombre, el MUS, (Movimiento Unión Soberanista), precisamente a lo que él inició en el 2008 y no se atrevió a continuar. Hoy lo tenemos diciendo lo contrario a lo que plantea Fortuño buscando quizás la restitución de la confianza del gran capital en él. Pero pienso que se la ha ido la guagua.
En cuanto a Rivera Schatz, aunque hace algún tiempo ha dejado un poco sus boconerías, pienso que su vida personal, sus trampas como abogado marrullero y su guapetería y malasmañas de barrio son demasiado parecidas a las de Santini y su carrera política. Y de la misma manera que Santini perdería con cualquier candidato del PPD, para gobernador, este individuo de genética incuestionable perdería también. Además el pueblo que vota sabe muy bien de lo que adolecen los guapos de barrio para depositar su confianza de esta clase de tipos. Hoy se apresura a coquetear con el lidarto obrero del país, creyéndose que éste ha olvidado que él pudo haber detenido la aprobación de la infame Ley 7 y lo que hizo fue todo lo contrario.
En cuarto lugar tenemos a Héctor Ferrer. Su capacidad de dirigente del otro partido importante del país está todavía por verse. No ha demostrado la suficiente inteligencia en el debate político público y acude mucho a los lugares comunes. Cada día se acerca más a una ideología conservadora y parece que no le interesa dieferenciarse de la derecha del otro partido. Es el principal correligionario de Anibal que ha querido apartar el partido de la prédica soberanista que inició el abogado de Harvard. Incluso cree, por lo bajito, que esa fue la principal razón de la derrota del PPD en las elecciones pasadas. A lo más que puede aspirar es a Comisionado Residente debido a su despliegue en aquel famoso debate del proyecto plebiscitario de Pierluisi, donde su intervención quedó bastante lúcida y, por suerte, triunfante. Allá, como decía Albizu, "será residente pero no comisionado".
Finalmente, Pedro Pierluisi y Antonio García Padilla son los que pienso que aspirarán por dichos partidos principales y los que las corporaciones yanquis y puertorriqueñas se barajarán su suerte. Sin embargo, todo dependerá del descenlace de la carrera política de Obama en ruta al 2012 y a quién de estos dos candidatos del patio apoyará, allá, el verdadero poder de Washington. También dependerá de cuál de los dos otorgue más promesas de oportunidad en el país, a dichas coroporaciones, de aumentar su capital y su poder en la colonia. El que más las convenza será el elegido o el apadrinado.
Ojalá y me equivoque, y el país se encamine por nuevos senderos verdaderamente democráticos...
Y como decía el mulato del barrio Tenerías: "He dicho".
coach outlet dijo
Cabo bendiciones, un amigo de enriquecimiento todos desea! *
8 Diciembre 2010 | 07:45 AM