El día de la ilusión
Ayer tomó posesión el primer presidente mestizo de los EEUU. Mestizo porque, como se sabe, no es descendiente directo de africanos sino de mujer blanca y hombre oriundo de Kenya. De entrada hay que establecerlo para que no me cuenten entre la manada que piensa y dice que el Sr. Barack Hussein Obama es negro. Es tan mestizo como todos los caribeños. De hecho, además de su lengua materna, el inglés, la otra que mejor domina es el español. Además nació en una de las islas del Hawaii. Es por ende y además, isleño. De todo eso se desprenden o pueden desprenderse muchos argumentos consensuales como también contradictorios. El primero es el hecho de que la inmensa mayoría de la gente que simpatiza con este personaje ha construido una inmensa ilusión de que el estado de entropía o desorden que causaron los pasados 8 años bajo el busherato ha de cambiar radicalmente tan pronto este señor se siente en la llamada oficina ovalada de la Casa Blanca. Se dejan guiar por el acontecimiento o fenómeno Obama. Esto es, al parecer nos asomamos a nuevos tiempos, causados por una nueva, inesperada e inaudita situación. El sueño de Martin Luther King- quien sí era negro de verdad- se ha hecho realidad. Por lo menos hasta ayer. El hecho de ser negro, además de inteligentísimo comparado con el asno de Bush, no da que esperar otra cosa.
Hay que dejar claro lo siguiente. El Sr. Obama ha sido electo, o por lo menos ha dejado ser electo, por el gran capital estadounidense para que administre la potencia capitalista más salvaje de la historia. Ni el género ni el color de la piel tiene relación directa con la utopía social. En África también ha habido presidentes negros e inteligentes, quienes han terminado como corruptos dictadores o peores gobernantes, al igual que en nuestro Caribe. Piénsese, por ejemplo, en los Duvaliers, educados en la capital de la cultura, Francia.
Resumo para no cansar. Lo importante no es el color de la piel ni la etnia de la cual se provenga, sino el compromiso y la lucha que se da y se sostiene por la utopía social, la igualdad y la felicidad de las mayorías explotadas y desventajadas. Y eso es lo que hay que esperar que haga o demuestre nuestro nuevo personaje. De eso es de lo que se trata.
P.D. Hostos dijo una vez "Se desilusiona el que se ilusiona".