Breve carta abierta al Dr. Ernesto Guevara y un poema desesperado
Querido Ché:
No creas que te hemos olvidado. Todo lo contrario. Hoy eres carne viva en jóvenes y no tanto. El que te escribe pertenece a los segundos. Y te escribió un poema hace másde 30 años, que se acompaña. En este mes que corre, a raiz de la conmemoración de tu muerte, tu asesino- que está en una silla de ruedas hace 25 años- declaró a la prensa que tú estabas ya cansado de luchar, que te habían dejado solo tus compañeros, y que deprimido no tuviste más remedio que entregarte a los militares. Los cobardes prohombres siempre han adolecido de dos grandes fallas, además de la intrínseca: de atacar a los cadáveres de sus víctimas que no pueden defenderse y de justificar su cobardía con excusas de la oficialidad del poder. Pero cada vez que abren sus bocas rejuntan más sus culpas criminales y abonan estúpidamente a la redimensionalidad del heroismo de sus asesinados. Sigue donde estás Ché, porque hoy estás y estarás más vivo que muerto.
Viendo tu humanidad tan grande
de planeta,
de sistema solar,
de cometa errante y colilargo,
no hay cabida
sino para temblar
de bochorno o de sorpresa,
para derretirnos en llanto
frente a esta lucha nuestra
tan chiquita
enana,
pigmea.
Frente a tu inmensidad
no hay cabida
sino para sentirnos un punto en el horizonte,
frente a tu realidad insoslayable
no hay cabida
sino para desaparecer
de improviso,
a la soltá,
frente a tu seguridad de héroe
no hay cabida
sino para empezar a desear la muerte,
que nos trague la tierra,
¡ Ché !
norekeys dijo
Sabroso!
26 Octubre 2007 | 03:40 AM